lunes, 19 de enero de 2015

Por qué comer pollo

Saludable, rico y para toda la familia. Éstas son algunas de las ventajas que nos ofrece este rico alimento. Esta semana queremos mostraros algunas de las ventajas que tiene consumir pollo, tanto a niveles de minerales y nutrientes como en la cocina y en nuestro bolsillo.

Una de las principales características del pollo y por lo que es tan valorado es su bajo contenido calórico, es bajo en grasas. Por ello es un alimento muy apreciado por deportistas o personas que se someten a una dieta. Las pechugas en particular, que es el tejido mayoritario que encontramos en el pollo es uno de los cortes de carne más magros del mercado. Esta parte del pollo cocinada sin piel a la plancha o al horno es ideal.

Su carne dispone de una amplia variedad de vitaminas y nutrientes necesarios en una dieta equilibrada. Entre otros es rico en fósforo, mineral que nutre nuestros dientes y huesos, también en hierro que ayuda a transportar el oxígeno a las células y es fundamental par el buen funcionamiento del cerebro y el rendimiento físico y el zinc esencial para el crecimiento y defensas del organismo.

En la cocina el pollo también cuenta con innumerables ventajas: es fácil de preparar y muy versátil, ya que se pueden preparar multitud de platos con su carne. Es una carne tierna que gusta a toda la familia y que por su fácil digestión es ideal para niños y ancianos.

La carne de pollo es segura ya que cumple con los más altos estándares y sellos de calidad.

Además es un producto que podemos encontrar fácilmente en cualquier supermercado a diario y por un muy buen precio.


Ya lo sabéis, ¡ahora no tenéis excusa para no comer pollo!

martes, 13 de enero de 2015

¿Cómo tratar los huevos?

Todos los consumidores somos muy exigentes en cuanto a los controles sanitarios y de calidad que exigimos a todos los alimentos que llegan a nuestra mesa pero las cosas pueden cambiar cuando entran en casa. Muchas veces por descuido o desconocimiento manipulamos los alimentos de manera indebida a la hora de cocinar. Por ello queremos ofreceros una serie de sencillos consejos para garantizar la seguridad alimentaria.

  • La primera norma es la más básica en al cocina y es la de lavarse las manos antes de manipular cualquier alimento y cuando pueda producirse contaminación cruzada.
  • Antes de cocinar el huevo comprobaremos que la cáscara esté limpia, libre de fisuras o roturas y malos olores.
  • Si queremos lavar los huevos debemos saber que solo podremos hacerlo cuando los vayamos a consumir no hay que lavarlos y guardarlos en el frigorífico.
  • Nunca deberemos verter un huevo directamente en el recipiente donde se va a cocinar (bol, sartén etc.) sino en un recipiente para así poder observar que el huevo esté en perfectas condiciones.
  • Debemos olvidarnos del viejo truco de separar la clara y la yema con la cáscara, es más higiénico utilizar utensilios destinados a ello o incluso con las manos.
  • En la clara aparecen a veces una pequeña mucosa blanca, ésta es una señal de que el huevo es fresco.
  • Los huevos hay que prepararlos justo en el momento en el que van a ser cocinados, no dejar la mezcla preparada y más tarde usarla.
  • Hay que conservarlos siempre en el frigorífico hasta el momento de ser usados, a menos que la receta especifique que estén a temperatura ambiente.


¿Creéis que podríais añadir algún consejo más?